Mostrando entradas con la etiqueta 1999 RQ36. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 1999 RQ36. Mostrar todas las entradas

viernes, 27 de mayo de 2011

La NASA aprueba la misión OSIRIS-REx que será lanzada hacia un asteroide en 2016

La NASA lanzará una nave espacial hacia un asteroide en 2016 y usará un brazo robótico para recoger muestras que podrían explicar mejor la formación del Sistema Solar y el inicio de la vida. La misión, denominada Origins-Spectral Interpretation-Resource Identification-Security-Regolith Explorer (Explorador Orígenes-Espectral de Identificación-Seguridad-Regolito), OSIRIS-REx, será la primera misión de Estados Unidos para recoger muestras de un asteroide y enviarlas a la Tierra.

Izquierda: Representación artística de la nave OSIRIS-REx. Crédito: NASA/Goddard/Universidad de Arizona.

"Este es un paso crítico en aunar los objetivos delineados por el Presidente Obama para extender nuestro alcance más allá de la órbita baja de la Tierra y explorar en la profundidad del espacio," dijo el Administrador de la NASA, Charlie Bolden. "Son las misiones robóticas como estas que abrirán el camino para futuras misiones humanas a un asteroide y otros destinos del espacio profundo."

La NASA seleccionó a OSIRIS-REx después de analizar tres conceptos de estudio para nuevas misiones científicas, la cuales también incluían una misión de recolección de muestras del lado oculto de la Luna y una misión a la superficie de Venus.

Los asteroides son remanentes formados de la nube de gas y polvo -la nebulosa solar- que colapsó para formar nuestro Sol y los planetas hace unos 4,5 mil millones de años. De esta manera, contienen los materiales originales de la nebulosa solar, que nos puede decir sobre las condiciones del nacimiento de nuestro Sistema Solar.

Después de viajar por años, OSIRIS-REx se acercará al primitivo asteroide cercano a la Tierra denominado 1999 RQ36 en 2020. Una vez dentro del rango de los 5 kilómetros del asteroide, la nave comenzará un mapeo superficial completo de seis meses.

El equipo científico eligirá entonces una ubicación desde donde el brazo robótico de la nave espacial tomará una muestra. La nave gradualmente se moverá para acercarse al sitio y el brazo se extenderá para recoger más de 59 cm3 de material para enviar a la Tierra en 2023. La misión, incluyendo el vehículo de lanzamiento, costará aproximadamente 800 millones de dólares.

La muestra será almacenada en una cápsula que aterrizará en el Predio de Pruebas y Entrenamiento de Utah en 2023. El diseño de la cápsula será similar al usado por la nave Stardust de la NASA, que envió las primeras partículas cometarias, del cometa Wild 2 en 2006. La cápsula de muestras de OSIRIS-REx será llevada al Centro Espacial Kennedy en Houston.

El material será removido y entregado a un edificio de investigación especial siguiendo el estricto protocolo de protección planetaria.

RQ36 tiene aproximadamente 580 metros de diámetro o casi el tamaño de cinco campos de fútbol. El asteroide, poco alterado con el tiempo, es probable que represente una parte de la infancia de nuestro Sistema Solar.

Es probable que el asteroide sea rico en carbono, un elemento clave en las moléculas orgánicas necesarias para la vida. Las moléculas orgánicas han sido encontradas en muestras de meteoritos y cometas, indicando que algunos de los ingredientes de la vida pueden ser creados en el espacio. Los científicos quieren ver si también están presentes en RQ36.

"Este asteroide es una cápsula del tiempo desde el nacimiento de nuestro Sistema Solar y marca el comienzo de una nueva era de la exploración planetaria," dijo Jim Green, director de la División de Ciencia Planetaria de la NASA en Washington, D.C. "El conocimiento de la misión también nos ayudará a desarrollar métodos para rastrear mejor las órbitas de los asteroides."

Crédito: NASA.

La misión medirá precisamente el "efecto Yarkovsky" por primera vez. El efecto es un pequeño empuje causado por el Sol sobre un asteroide, a medida que absorbe luz solar y la reemite como calor. El pequeño empuje se acumula con el tiempo, pero no es parejo debido a la forma del asteroide, la órbita, la composición superficial y rotación. Para que los científicos puedan predecir la trayectoria de un asteroide que se acerca a la Tierra, deben comprender cómo este efecto cambiará su órbita.

OSIRIS-REx ayudará a refinar el conocimiento de la órbita de RQ36 para acertar su trayectoria y planear futuras estrategias para mitigar impactos posibles de asteroides en la Tierra.

Michael Drake de la Universidad de Arizona en Tucson es el principal investigador de la misión. El Centro de Vuelos Espaciales Goddard de la NASA en Greenbelt, Maryland, proporcionará la dirección general de la misión, la ingeniería de sistemas y la seguridad de la misión. Lockheed Martin Space Systems en Denver, Colorado, construirá la nave espacial. La carga de OSIRIS-REx incluye instrumentos de la Universidad de Arizona, Goddard, la Universidad del Estado de Arizona en Tempe y la Agencia Espacial Canadiense.

El Centro de Investigaciones Ames de la NASA en Moffett Field, California, el Centro de Investigación Langley en Hampton Virginia, y el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) en Pasadena, California, también participan. El equipo científico está formado por numerosos investigadores de universidades, agencias privadas y públicas.

Esta es la tercera misión en el Programa Nuevas Fronteras de la NASA. La primera misión, New Horizons, fue lanzada en 2006. Sobrevolará al sistema Plutón-Caronte en julio de 2015, entonces estudiará otro objeto del Cinturón de Kuiper.

La segunda misión Juno, será lanzada en agosto de 2011 para convertirse en la primera nave espacial en orbitar a Júpiter de polo a polo y estudiar la atmósfera y el interior del gigante gaseoso. El Centro de Vuelos Espaciales Marshall de la NASA en Huntsville, Alabama, dirige el Programa Nuevas Fronteras para el Directorado de Misiones Científicas de la NASA en Washington, D.C.

Más información:
Artículo en el sitio de la NASA

Fuente: NASA.

Bookmark and Share
Deja tu comentario

martes, 27 de julio de 2010

Un asteroide podría impactar la Tierra en 2182

Un nuevo estudio sugiere que un asteroide que ha tenido una remota posibilidad de impacto en la Tierra probablemente sí impacte sobre nuestro planeta hacia 2182.

Las posibilidades de impacto del asteroide denominado 1999 RQ36 son 1 en mil, pero la mitad de ese riesgo corresponde a impactos potenciales en el año 2182, dijo la co-autora del estudio María Eugenia Sansaturio de la Universidad de Valladolid en España.

Arriba: Imagen radar del asteroide 1999 RQ36 obtenida con el radar Goldstone de la NASA. Crédito: NASA.

Sansaturio y sus colegas usaron modelos matemáticos para determinar el riegso de impacto del asteroide 1999 RQ36 hasta el año 2200. Así hallaron dos oportunidades de impacto para el año 2182.

La investigación aparece publicada en la revista científica Icarus.

El asteroide fue descubierto en 1999 y tiene un diámetro de aproximadamente unos 560 metros. Un asteroide de ese tamaño podría causar una devastación general en el sitio de impacto en el caso remoto de que impacte a la Tierra, de acuerdo a un informe reciente de la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos.

Los científicos han rastreado la órbita del asteroide a través de 290 observaciones ópticas y 13 seguimientos de radar, pero aún queda algo de incertidumbre debido al ténue empuje que recibe de lo que se conoce como efecto Yarkovsky, dijeron los investigadores.

El efecto Yarkovsky, nombrado en honor al ingeniero ruso I.O. Yarkovsky que lo propuso alrededor de 1900, describe cómo un asteroide aumenta su impulso a partir de la radiación térmica que emite desde su lado oscuro. Por cientos de años, la influencia del efecto sobre la órbita de un asteroide podría ser importante.

Sansaturio y sus colegas hallaron que hasta 2060 las posibilidades de impactos contra la Tierra son remotas, pero éstas aumentan en una magnitud de cuatro para 2080 cuando la órbita del asteroide lo acerque más a la Tierra.

Entonces las oportunidades de impacto caen a medida que el asteroide se aleje, y vuelven a subir en 2162 y en 2182 cuando se acerque nuevamente a la Tierra.

"La consecuencia de esta dinámica compleja no es sólo la probabilidad de un impacto comparativamente grande, sino también que un procedimiento de deflección realístico (desviación de la trayectoria) sólo podría hacerse antes del impacto en 2080, y más fácilmente, antes de 2060," dijo Sansaturio en una declaración.

Después de 2080, agregó, sería más difícil desviar al asteroide.

"Si este objeto hubiera sido descubiero después de 2080, la desviación requeriría una tecnología que actualmente no está disponible," dijo Sansaturio. "De esta forma, este ejemplo sugiere que el monitoreo de impacto, el cual hasta la fecha no cubre más de 80 a 100 años, pueda necesitar abarcar más de un siglo."

Al extender el tiempo de monitoreo de impactos potenciales, los investigadores potencialmente identificarían las rocas epaciales más amenazantes con el tiempo suficiente para crear campañas de desviación que sean tecnológica y financieramente posibles, dijo Sansaturio.

Más información:
Artículo en Space.com

Fuente: Space.com

Bookmark and Share
Deja tu comentario

Agencias espaciales
NASA ESA JAXA
CNSA ISRO CONAE
 

Visitas

 












Cosmo Noticias
El Universo y el Hombre



Suscribirse a Espacio Sur

Ingresa tu e-mail


Delivered by FeedBurner
 

El tiempo sobre Florida

 

En vivo desde el Complejo de Lanzamiento 39 A

 

El tiempo sobre Sudamérica

 



 
 

Copyright © 2009-2013 Espacio Sur | astronomía para todos | Contacto